Relato 11

“Los buenos ratos son aquellos que siempre quedan guardados en la mente e impresos a fuego en el corazón”

Esa frase era un ideal para la chica pero no le servía de ánimo. La tristeza, la desolación y el vacío se estaban apoderando de ella cada día, cada minuto, cada segundo. Cada hora que pasaba era una hora menos de vida para ella. Dentro de un mes no volvería a ver a nadie. Ni a su caballero, ni a la gente que allí había conocido y que tanto quería.

“Lo malo de ir mucho a un sitio es que se coje cariño y si encima te tratan bien y te lo devuelven…” – pensaba la chica mientras suspiraba. Pero volvió a recordar su frase mientras veía como en un pase de diapositivas la noche que había vivido el día anterior.

Su valiente caballero fue el primero en salir y ella se acercó a él bromeando. Él sonreía y hundía su mirada azulada en los ojos de la chica. Muchas veces se quedaban así,mirándose, transmitiéndose con la mirada gestos de cariño y agradecimiento. Momentos silenciosos que hacían más ruido que las palabras y que tenían más mensajes que las mismas. Al final ella rompió el silencio recordando uno de los trabajos del jóven madrileño a lo que el sonrió y la miró con ojos esperanzadores. Ella sabía lo que querían decir esos ojos y no tuvo por menos que ponerle palabras a esa mirada. “Te tenían que dar un personaje fijo en esa serie” – dijo ella emocionada y con fe de que algún día así fuera. Él la miraba asintiendo y esperando que así fuera algún día también. De repente una chica alta, delgada y muy guapa apareció a su lado. Ambas se saludaron, se dieron dos besos y mientras conversaban remarcaron el frío que hacía. Ella le miró y decidió dejarles solos. El joven se despidió de ella con una sonrisa al igual que hizo la mujer, la desearon que todo fuera bien y se marcharon calle abajo.

Mientras la chica decidió esperar. Cada vez que veía a esa gente sentía como se paraba el tiempo. No existían preocupaciones ni problemas, sólo el cariño de la gente que allí trabajaba. Esa sensación la resultaba muy familiar a la chica. Era la misma sensación de familiaridad, cariño y amor que sentía en Barcelona y eso la gustaba.

Estuvo hablando con todos y cada uno de ellos y todo tenían una palabra agradable para la chica, cada cual mejor. Hacía frío pero daba igual. la ofrecieron meterse dentro del backstage de actores pero ella no quiso, lo agradeció pero le parecía abusar ya de su amabilidad.Estuvo esperando hasta que no quedadó ni un alma por salir del teatro. Pero todavía faltaba alguien. Alguien a quien la chica estaba cogiendo mucho cariño: el cover de su valiente y atractivo caballero. No le había visto salir y no sabía si ya se había ido. Pero decidió esperar. aunque hiciera frio no le importaba si podía verle. Pero al cabo de un rato salió y el hombre, tan agradable como siempre, se disculpó por la tardanza. Ella le miró con la cara plena de felicidad y no le dioimportancia a la tardanza, es más ella le dio las gracias a él por pararse a hablar con ella y atenderla. Tuvieron una conversación muy agradable que giró en torno a la paternidad del hombre, por lo que ella estalló en una alegría tal que no tuvo por menos que felicitarle y abrazarle. Tras una larga conversación se despidieron hasta un tiempo que no sería muy lejano debido a un tema de la conversación el cual era el motivo principal por el que la chica le había estado esperando.

El cariño que le transimitían le hacía sentir muy feliz. Ella que siempre iba con el miedo de pensar que a lo mejor podía molestar y no quería…Ese pensamiento siempre acababa roto en mil pedazo después de hablar con ellos. Ojalá no tuvieran que irse nunca. Ahora, en pocos días, cada uno seguiría con su trabajo si, pero en lugares distintos. No volvería a ser  lo mismo. ¿o si?

6 Respuestas a “Relato 11

  1. Vaya vaya! Se nota un tinte de tristeza en este relato. Esperemos que las cosas vuelvan a ponerse a favor de la chica del relato y esa vez próxima que se relata pueda devolverles todo lo que ellos le han dado.
    Un petó!!

    • Si, la verdad es que esto ya se acaba. La chica del relato solo tiene un mes para aprovechar y estar con ellos todo lo que pueda. En un mes se acabará. Pero bueno, los buenos momento siempre quedarán😉

  2. OOOOOH Yanira, menudo relato!!!! Pobre la chica del relato… melancolica por la finalización del trabajo. Pero tiene que tener en cuenta que siempre estaran los momentazos buenos que ella ha vivido junto esas personas… y que seguro que los seguirá viendo, puesto que no se marxaran de su trabajo… y aunque esten separados, cuando leplazca podra ir a un sitio u otro a verlos y saludarles… jijiji

    besito uapa!

    • Supongo que si, además la mayoría de ellos son catalanes jijij creo que no va a perder esa relación tan fácil con ellos jeje. Aunque claro, no es lo mismo que tenerlo al ladito de casa, pero bueno…😄

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