Un clásico

Me regalaron por navidad la mítica serie que los Monty Phyton tuvieron en los años 70 y hasta ahora no había podido verla, no he tenido tiempo. Y entre hoy y ayer tocó maratón Phytoniana. Uno de los grandes momentos fue este:

Sketch mítico. Lo que me pude reir. Son unos genios.

Recuerdos

El otro día estuve mirando fotos en el ordenador  y me encontré con esta. Me quedé mirándola un rato y pensando: “Tanto tiempo ha pasado ya desde que nos hicimos esta foto…y parece que fue ayer”.

 Me acuerdo perfectamente de ese día. Al igual que de cada uno de los días que he pasado en Camelot. Fue el día que regale unas entradas a mis padres para que fueran a ver el musical Spamalot y ese día Toni hacía de Lancelot. Se lució. Mi madre no paraba de reirse con él. Sobre todo cuando hacía de Francés y de Pijus Magníficus. Mi madre no podía parar de llorar de la risa.

A la salida le esperé para hacerme una foto con él, porque me caía muy bien y quería tener un recuerdo. Le pregunté y me dijo “hombre tu dirás” con esa sonrisa encantadora que tiene, y desde entonces todo lo que ha pasado…

¡Gracias por todo, Toni!

¡Felicitats Mercé!

Hoy es el cumple de mi amiga Mercé. Y hay que celebrarlo como se merece. Pero como está de exámenes habrá que esperar un poco. De momento te he hecho un detallito que espero que te guste. Como sigo sin encontrar la cabeza he tenido que hacerlo con fotos, pero algún día encontraré el complemento para hacer de Punset.

Muchas felicidades guapisima. Pásatelo muy bien y que te regalen muuuuchas cosas porque te las mereces. Un besazo!

Relato 18

Hacía ya dos meses que no veía a su caballero y ella no dejaba de pensar ni un sólo momento en él. Cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día él estaba en su cabeza. Su sonrisa y su voz se concentraban en el pensamiento de la chica.

“Venga que tienes que estudiar. ¡Concéntrate!” – Se decía ella.

Estaba llena de exámenes, pero no paraba de pensar en él. Veía mensajes de que su caballero estaba haciendo una nueva obra en Barcelona y ella no podía ir. 

Era viernes y como cada día se puso a estudiar. Miró el correo en el ordenador. Ese traicionero le avisaba que sólo quedaban dos días para que terminara la obra. Parecía que el ordenador se estaba riendo de ella mostrándole la cuenta atrás. Una cuenta atrás que ella sabía de sobra y en la que era mejor no pensar.

“¿Y si voy? Total, sólo es un día. Además puedo estudiar en el viaje…Si es que es imposible, tengo demasiados exámenes” – pensaba ella.

Le dio muchas vueltas. No fue poco lo que pensó y era mucho lo que se estaba jugando. Pero de repente el ordenador le avisó de que tenía un nuevo correo. Un correo de la compaía de teatro avisándola de que eran las últimas funciones y que su caballero estaría allí.

No sabía qué hacer. Ella quería, pero el deber era lo primero. De repente giró la cabeza y miró una foto de su caballero en la que él estaba sonriendo. Ella sonrió al ver esa foto y le vino a la memoria las palabras de la conversación que tuvieron antes de hacerse la foto: “Te prometo que te seguiré viendo cuando esto acabe. Saldrán nuevos proyectos y allí estaré yo, en primera fila para verte”

Cogió la foto entre sus manos y se quedó contemplándola un momento. La giró y detrás había algo escrito. Era la letra de su caballero: “Gracias por todo, nos vemos muy pronto”. Ella volvió a sonreir y como si hubiera perdido el juicio compró la entrada para la obra de su caballero y los billetes a Barcelona. “Una promesa es una promesa” – pensó. “Además, él se merece eso y más”.

 Así que el domingo, día en que terminaba la obra se plantó en Barcelona. Estuvo esperándole en la puerta del teatro. Ella miraba abajo y arriba de la calle para ver si le veía, pero nada. Seguramente ya habría entrado. De repente Una voz muy familiar sorprendida le dijo: “¡Nenaaa, qué sorpresa!”-exclamó. Ella no le había visto llegar y se giró sorprendida. Le dio un fuerte abrazo y ambos sonrieron. Le había echado tanto de menos que no podía parar de mirarle. Ella estaba muy contenta de poder estar con él otra vez. Y a él se le veía muy sorprendido. Su sonrisa lo decía todo.

Cuando salieron de la obra ella le felicitó. La verdad es que se lo había pasado muy bien. Había sido muy divertida y él lo había hecho muy bien. Como siempre. Se quedaron charlando un rato. La temperatura era ideal. Hacía muy buena noche y las estrellas iluminaban el cielo despejado de la ciudad condal. Cuando ella le explicó  por qué había venido el reía y no daba crédito. Pero no tuvo por menos que abrazarla y darla las gracias.

“Por ti, hago esto y más, te lo mereces” -pensaba. Pero no se atrevería a decírselo nunca. Era demasiado respetuosa en ese sentido. Sabía que no podía decirselo. Algo se lo impedía. Pero se conformaba con poder estar con él.

Noche estrellada, buena temperatura, Barcelona y su caballero. Era todo lo que necesitaba.

¡¡Llega el verano!!

Por fin se acabó la época de recultamiento obligatorio en casa. ¿Qué? ¿Los exámenes bien? Seguro que si. Y si no tranquilos, que una nota no es tan importante en la vida. Pero como sé que os habéis esforzado, y eso es lo que cuenta, seguro que va a salir todo fenomenal.

Yo ya tenía ganas de veranito, de calor, de sol…Aunque he de admitir que el frío de los últimos días ha ayudado bastante a estudiar y dar el último empujón. Pero ya es hora de pasar calor, de salir de casa, de viajar, de estar con los amigos… En cuanto acabé el examen surgieron miles de planes y eso está bien. El verano es para disfrutarlo y no quedarse en casa encerrado.

Si el verano pasado fue especial, este lo va a ser más. Tengo miles de cosas que hacer con mis amigos de Madrid y Barcelona. Un curso de teatro musical me está esperando a la vuelta de la esquina (el día 1 de Julio empiezo, ya os contaré qué tal, pero me hace mucha ilusión poder por fin aprender lo que más me gusta). Luego la segunda quincena de Julio, si todo va bien, iré a Barcelona. Playa, buena gente y buenos amigos… Un amigo mío va a ser papá. Me hace muuuucha ilusión.

En fin, miles de cosas por hacer  y mucha gente con las que hacerlas. Qué más se puede pedir. Buenos amigos, buen tiempo y pocas obligaciones. Espero que disfrutéis del veranito. ¡¡Ahora, toca descansar!!

Ah, por cierto…FELIZ SAN JUAN!!!!

La primera vez

Ayer fue mi primera vez…actuando. Había tenido algún contacto ya pero no en plan serio. Ayer hice mi primer monólogo y la verdad es que salió bien. La sensación de estar ahí delante de la gente es muy chula. Un subidón de adrenalina impresionante. Y cuando ves que el público se rie de tus cosas, se lo pasa bien contigo, existe el feed-back (que se llama) es lo mejor. Aquí os dejo unos fragmentitos del monólogo: