Avenue Q

¡Vaya semanita de teatro que me estoy chupando! Es genial poder ir al teatro, me encanta. Trasmite distintas emociones y sales con una actitud más positiva siempre.

Ayer tocaba ir a ver a los vecinos de Avenue Q, que se está representando en el teatro Nuevo Apolo de Madrid. Mi indiferencia ante esta obra me hizo cambiar rápidamente de actitud y para eso sólo bastaron dos segundos. No sabía muy bien de que iba y de ahí mi indiferencia. Pero me lo pasé muy bien. Me divertí muchísimo. Así que desde aquí felicidades a todo el equipo.

Avenue Q es una especie de Barrio sésamo pero para adultos en el que los personajes irán descubriendo sus propias metas en la vida. Todos los actores son tremendos y lo hicieron francamente bien. Es muy complicado controlar una marioneta, seguir los movimientos que tocan, cantar, bailar y hacer varios personajes al mismo tiempo. Mucho curro y muchas horas de ensayo que han dado su fruto. Y eso que solo era una previa. No quiero ni imaginarme lo alucinante que va a ser eso el día 23 de Septiembre que es cuando se estrena oficialmente.

Como he dicho, todos los actores fueron geniales, pero debo destacar a dos: Leo Rivera e Inma Mira. Me encantaron especialmente estos dos actores.  Inma por su expresividad, su interpretación y su voz y Leo también me gustó mucho en sus personajes, sobre todo las voces que hacía que no son fáciles de hacer mientras cantas una canción, exige un gran esfuerzo con la voz.

Así que ya sabéis, si queréis pasar un buen rato acercaos a la plaza Tirso de Molina a ver a los vecinos de Avenue Q. Entradas aquí.

Proyecto Youkali

Hoy vengo a hablaros de una nueva obra de teatro: “Proyecto Youkali”. La fui a ver ayer al Matadero de Madrid y me dejó muy buen sabor de boca.

Sales de la obra dándote cuenta de todo lo que verdaderamente ocurre día a día en nuestro país y de lo cual pasamos olímpicamente. Gente con problemas para entrar o salir de sus respectivos países, antiguos valores que atacan contra la libertad de expresión, los derechos humanos…En definitiva, valores demasiado conservadores que aún se siguen dando en muchos países y por los que la gente es perseguida, maltratada, detenida…

Un obra muy bonita que ayuda a concienciar un poco a la gente de lo que pasa hoy en día y sobre todo le hace reflexionar que hoy son ellos, pero mañana puedes ser tú.

Me encantaron todos los actores, muy buenas voces, muy buena interpretación (más de una vez se me hizo un nudo en la garganta)…Pero no os puedo engañar. Si fui a ver la obra es porque estaba en el proyecto la gran Dulcinea Juárez (La bella y la bestia, El mikado, Spamalot…).

Volver a escuchar su voz fue un regalo para los oídos. Volví a revivir momentos de Spamalot…literalmente. Un puntazo de la obra fue cuando pusieron un video de Dulci cantando en el momento del Camelot de Spamalot. Yo quería reir pero era un momento delicado, así que me contuve.

Así que os recomiendo que os acerquéis al Matadero, por la zona de Legazpi, para disfrutar de “Proyecto Youkali”. Daos prisa porque este domingo terminan. La verdad que merece la pena. Entradas aquí.

Relato 19 (2ª Parte)

Las luces de la calle animaban aún más a la chica. Cuando llegó al teatro se quedó fascinada con su belleza. Era increíble. Un teatro grande, muy bien cuidado y precioso. Todo estaba decorado y colocado para promocionar el evento. Pasó la puerta y se puso a observar a su alrededor. Era increíble. Lo había visto en fotografías pero no se podía imaginar la diferencia que suponía verlo en directo.

A continuación se dirigió a la zona de merchandising para comprar algunas cositas. Siempre le gustaba llevarse algún recuerdo de las obras a las que iba a ver. Y finalmente pasó a la sala. El espacio era enorme. La chica que la atendió le anunció que la primera fila se había eliminado y que estaría ubicada en primera fila. La chica ya no cabía en sí de la emoción.

La música empezaba a sonar, las luces de sala fueron reduciendo progresivamente su intensidad hasta oscurecerse por completo y su abogado salió a escena. Tanto tiempo sin verle y ahora que lo tenía delante no podía evitar pensar solamente en él. En ese momento el resto de las preocupaciones o pensamientos que pudiera tener se había borrado de repente. “Está guapísimo” – pensaba ella.

Hubo una presentación y su abogado fue el primero. Se fueron presentando uno por uno los personajes y de repente una música empezó a sonar aumentando su intensidad y allí salió otra vez su abogado bailando. Le encantaba verle bailar y cantar. Era un lujazo y aprendía mucho con él. De repente, le tocaba cantar a su abogado y cuando le tocaba decir la frase se quedó mirando a la chica disimuladamente dedicándola una amplia sonrisa. La chica ya iba a reventar de la emoción. Durante la obra chica no paraba de reir.  El papel de su abogado le iba muy bien y disfrutó mucho con sus escenas.

Como de costumbre su caballero (ahora abogado) tuvo muchos detalles en el escenario. Los guiños y gestos no pudieron faltar. Al finalizar la obra ella no pudo aguantar más y, cuando le tocaba saludar a él, ella se levantó de su asiento y rompió en aplausos y vítores. Le lanzó un beso y él se lo devolvió.

A la salida le esperó, como de costumbre, y ella se descubrió la cabeza (se había comprado una gorra sólo para eso). Le felicitó por su trabajo en la obra. Pero tenía tantas ganas de abrazarle que no aguantó más y se tiró a sus brazos. En ese momento la chica notó como el tiempo se paraba como si quisiera que disfrutara de ese abrazo que tan fuertemente se estaban dando.

Relato 19 (1ª Parte)

El verano se aproximaba a su fin. La chica, acompañada de su soledad, recordaba el comienzo del verano, lo feliz que había sido estando otra vez con su caballero. ¿Cuándo volvería a verle? No lo sabía. No sabía nada de él desde hacía varios meses. Esos meses calurosos los había pasado reflexionando seriamente. Llegó por un momento a la conclusión de que si no volvía a ver a su caballero no tenía nada. La ilusión, la felicidad, todo lo que le ayudaba a seguir hacia delante era él. Sin él la chica no era más que una balada con un final trágico.

Encendió el ordenador. Su único compañero en esos largos días de soledad y calor y recibió un mensaje. Su caballero ya no sería tal, ahora sería un becario en un bufete de abogados. ¡Había conseguido el papel! La chica, llena de alegría,  no sabía que hacer. No sabia si llamarle, enviarle un mensaje felicitándole…ahora tenía una buena escusa para volver a contactar con él. Pero en medio de la euforia surgió la voz de la conciencia que le dijo: “ahora no, que estará hasta arriba de trabajo”. Lo pensó fríamente y le hizo caso a la razón. Además lo bueno era que por fin volvería a ver a su caballero…abogado, abogado. Ahora se tendría que acotumbrar…

Pasó el tiempo y cuando vió la fecha del estreno se llevó una grata sorpresa: ese fin de semana su estimado abogado cumplía años. Qué mejor día para ir a verle.

Y, efectivamente, así fue. Esa mañana se levantó tan pronto que aún no había salido el sol. Los nervios hacía mella en ella y no pudo volver a conciliar el sueño. Hizo la maleta tranquilamente y se dirigió a la estación para coger el tren que le acercaría otra vez a la felicidad. Una amplia sonrisa iba dibujada en su cara y no se la podía borra nadie.

El tiempo se hacía eterno. La obra no empezaba hasta la noche. Así que decidió relajarse dándo una vuelta por esa maravillosa ciudad. Se fue a la playa, un lugar donde le gustaba estar. Se sentó en la arena y se relajaba mirando al mar y pensando en ese reencuentro.  Cuando miró el reloj ya era la hora de volver a casa y arreglarse, su caballero-abogado la esperaba.

40, El Musical

El pasado sábado  día 11 de Septiembre me fui a Barcelona a disfrutar de la Diada Catalana con una magnífica velada: 40, el musical. En medio del paral·lel el teatro Victoria resplandecía y emitía buen rollo y ganas de juerga.

Llegué allí y nada más entrar me quedé mirando todo el teatro. Es precioso. Me encantó. Me he enamorado de ese teatro. Pero bueno vamos a por la obra que es lo que nos interesa.

No la quise ver en Madrid porque sabía que la tendría que ir a ver a Barcelona. Y así fue.  Fue una gran autosorpresa. No quiero tampoco hablar mucho de la obra para no desvelar grandes cosas. Pero si estoy obligada a decir cuatro cosas y es que el reparto (tanto bailarines como actores) son extraordinarios. Un elenco muy majo que me hicieron pasar casi tres horas muy divertidas. La historia está llena de momentos de risas, lágrimas, emoción y sobre todo fiesta.

Los que me conocéis ya estaréis pensando que estoy tardando mucho en hablar de alguien en concreto, ¿no? Pues si. Toni Viñals clavó el papel. Ya conocía su vis cómica por Spamalot, pero he de decir que me volvió a sorprender una vez más con el personaje de Chema. Me lo pasé muy bien volviéndole a ver en un personaje de ese estilo. Y la verdad es que lo hace muy bien. No me voy a recrear en halagos hacia él (porque no terminaría nunca) pero si vais a ver la obra a Barcelona os recomiendo que veáis a Toni. Me hizo reir muchísmo.

El resto del reparto también me encantó.  A todos les cojí cariño. Naím está espectacular con su personaje de Joaquín. Con Gisela volví a rememorar momentos de OT y volví a esuchar su gran voz. Carlos con su Mateo me hizo llorar, enfadarme, reir…fue otro de los personajes que me gustó mucho. Josep también me hizo reir mucho con su David. Y por último destacar también a Maite y su Laura. Está increíble. Todos y cada uno del reparto no tienen nada que envidiar aal reparto de Madrid. Es más yo diría que sería al revés. El reparto de Barcelona es espectacular. Además de los bailarines. Una parte importante del espectáculo a destcacar también.  Y por último destacar al actor  Gerardo González con su personaje de Arturo, quien recibió una gran ovación en el momento del saludo final. Y es que su personaje conecta con el público enseguida y se crea un efecto de empatía espectacular.

Sólo me queda decir que…¡Ya tengo ganas de volver a verlos!