Volvemos a empezar

balance-2012

El futuro nos espera y nuestro pasado ya se aleja, como dice una de las canciones de “El Último Jinete”, (musical al que, por cierto, ya le queda muy poquito en Madrid pero que aun estáis a tiempo de ver) y como siempre toca hacer balance. Sé que lo estáis esperando pero esta vez no voy a hacer un resumen por meses como hago siempre. Mi balance de este 2012 son dos palabras (bueno, tres): Toni Viñals y Scaena. Creo que son las dos palabras que mejor pueden definir este año porque son las dos palabras con las que más he disfrutado y sido feliz y con las que, espero, seguir disfrutando y siendo feliz.

Ha sido una gran suerte tener a Toni cerquita dos temporada (Más de 100 Mentiras y El Último Jinete) y siempre es un trago tener que despedirse de él. Pero como se suele decir si algo no acaba otra cosa no puede empezar. Así que el día 6 el Jinete acabará pero seguro que pronto Toni nos sorprende con un nuevo proyecto y podemos seguir disfrutando de su compañía y su presencia escénica.

Por otro lado, este año Scaena ha sido como mi segunda casa. Bueno…la tercera que mi segunda casa siempre será Barcelona. Allí hemos llorado de emoción, de pena, nos hemos lesionado, nos hemos desgañitado pero me ha dado la oportunidad de conocer a gente increíble con la que comparto mi día a día, además de sueños e ilusiones. Me ha dado la oportunidad de conocer a muy buena gente y me ha hecho comprender la gente que vale la pena y la que no.

Así que, qué más se puede pedir…Sólo una cosa, que pueda seguir teniendo a mi lado esas dos palabras (con todo lo que ello implica). Y por mi parte simplemente me queda desearos a todos que este 2013 sea tan bueno o mejor que el 2012. Qué tengáis una buena salida y entrada de año y que todos vuestros deseos y proyectos se hagan realidad.

Y como toda esta entrada ha sido un enorme “Gracias” a mis amigos vamos a terminar con una felicitación Entre Amig@s que seguro que os gustará.

¡Feliz 2013! ¡Feliç 2013!

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¡Yo quiero ser un camello!

A esta conclusión llegamos anoche al finalizar el primer acto del musical “El Último Jinete”: Todas queremos ser un camello. Y es que una vez más Toni volvió a arrasar encima del escenario y se metió al público en el bolsillo con su númerazo. Pero vamos por partes, como diria Jack, el destripador…

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Después de muuuuchos meses de espera (tal vez demasiados…) ayer pude ir a ver “El Último Jinete”. He de decir que iba un poco asustada porque es cierto que había visto algunos números en You Tube y sin vestuario ni nada me habían encantado, así que no me imaginaba lo chulo que estaría con la ayuda del vestuario y la escenografía. Pero el caso es que había oído alguna mala crítica con respecto al argumento del musical. El argumento es el que es, un beduino que busca el caballo de sus sueños. Pero es que si nos quedamos con eso es muy fácil reducir cualquier musical a una frase, pero creo que hay que entender qué significa la búsqueda de ese caballo también y el trasfondo que tiene: luchar por conseguir tus sueños. Así que, para gustos los colores pero yo salí con la boca abierta, y los comentarios que escuché de la gente cuando salía de la Sala Roja eran bastante cercanos a mi opinión.

La verdad es que este musical es muy distinto a todos los que he visto. Es un espectáculo increíble que tiene de todo. Y cuando digo de todo es de todo: claqué, break dance, coreos chulísimas, un vestuario espectacular, una escenografía impresionante…y me gusta mucho la seña de identidad (por llamarlo de una manera) de los musicales que dirige Víctor Conde: el mezclar proyecciones audiovisuales con el directo del teatro. Así que yo desde luego compro este espectáculo que me tuvo con la boca abierta (y no exagero) desde el minuto cero.

Pero como siempre me quedo con Toni y su gran trabajo. Sé que me repito más que el ajo, pero es que no deja de sorprenderme. Y ahora sabiendo lo difícil que es hacer y coordinar ciertas cosas, bailar a la vez que cantas e interpretas, todavía me sorprende más. Será la amistad y el cariño que le tengo que me ciegan, pero creo que cuando alguien ajeno me viene, me habla del musical y me comenta que uno de los actores que más le ha gustado ha sido “el que hacía de camello que también hacía de malo” creo que dice mucho en favor de mi objetividad. De hecho me quedo con una frase que me dijo mi profesor de canto, Óscar Martínez: “Toni Viñals es de esas personas que dan asco porque hacen de todo y todo lo hacen bien, pero encima no te puedes cagar en él porque luego es muy buena gente, muy buen tío”. Esa frase no se me olvidará en la vida y la verdad es que es un orgullo escuchar cosa así de un gran amigo.

45362_10152307477680106_654472866_nNo puedo tener nada más que buenas palabras para el trabajo que hizo Toni anoche, fue alucinante. Le había visto hacer varios papeles en una misma obra, como en Más de 100 Mentiras o Spamalot, pero no en una misma función. Y es alucinante la capacidad de cambiar de registro que tiene. El primer personaje con el que sale a escena es el Jinete Dorado, el malo malísimo del cuento, por decirlo de alguna manera. Me quedo con la voz que le pone al personaje, la actitud del mismo y los combates a espada (qué elegancia). Después en otra escena aparece vestido de camello, el personaje cómico. Cambio de registro total. Hace un número que es para verlo, porque requiere un trabajo físico y mental impresionante, no se le oye ni jadear (que a mi con la primera frase de la canción ya se me habría salido el hígado por la boca), termina el número pero es que a los 30 segundos (de reloj, es decir, literalmente) aparece otra vez vestido de Jinete Dorado con otra actitud distinta acorde al personaje…En dos palabras: IM-PREZIONANTE.

Mira que siempre intento no escribir una entrada cuando tengo todo tan reciente, porque aun estoy con el subidón y la felicidad de volver a verle. Pero qué le vamos a hacer. En el fondo estas palabras son las que luego quedan y cuando las vuelvo a leer pasado un tiempo me llevan a volver a experimentar la ilusión y la felicidad del momento. Así que seguiré haciendo eso, eso si, tengo que poner en este blog un cubo para recoger las babas de entradas como esta. Pero qué queréis que os diga…cuando alguien está orgulloso de un amigo por un trabajo bien hecho salen palabras y entradas como ésta. Así que sólo me queda decir:

¡Enhorabuena una vez más, Toni! Y por supuesto un aplauso a todo el elenco de “El Último Jinete”.

(Fotografías de Laura Enrech)

Salvemos “Salvados”

Hacía mucho que no escribía en el blog porque el tiempo últimamente viene siendo escaso y el que sobra hay que aprovecharlo para descansar. Pero no puedo olvidarme de mi diario personal. Así que hoy vuelvo para hablaros de “Salvados”.

Salvados

“Salvados” siempre ha sido un programa polémico, controvertido, pero sobre todo comprometido con la sociedad. Parece mentira que sabiendo cómo es este programa ahora lo tachen de “molesto”.

Perdonad mi ignorancia, pero me parece mucho más molesto ver a unos “periodistas de investigación”, como se hacen llamar (si es que se pueden llamar así), berreando, dándose gritos e insultándose en un plató de televisión con el fin de que el morbo y el aburrimiento de este país aumente los índices de audiencia. No es que la televisión esté mal, es que hay programas, como los que acabo de definir, que empeoran la calidad de la misma. Y ahora, para un programa serio, con un buen trabajo de investigación, que pretende desvelar la verdad al ciudadano para que no nos tomen más el pelo, o al menos para que seamos conscientes de lo que está pasando, ¿lo tachan de “molesto”?

Para los que os estéis preguntando de qué hablo, resulta que el pasado domingo 25 de Noviembre el equipo de Salvados presentó un programa que denominó “Oligopoly”, y con gran acierto (en mi opinión). Destripó todo lo que pagamos por la factura de la luz y cómo las empresas eléctricas ganan dinero a costa tasas e impuestos que ni sabemos de dónde salen. Ahora ya sí.

Me llena de indignación escuchar cosas como estas. Ahora Salvados podría ser cancelado por hacernos ver la verdad de muchos aspectos sociales, económicos y políticos que se nos ocultan y que gracias a Jordi y a su gran labor de investigación podemos darnos cuenta y de los que podemos aprender un poco más.

Entre unas cosas y otras cada vez estoy más convencida de que nos manipulan siempre ocultando información al ciudadano. Está claro que la ignorancia y la falta de cultura nos hará obedecer como un perro cuando tienes un hueso en la mano y hace lo que sea por conseguirlo. Quieren que nos vendemos los ojos y sigamos el olor de la zanahoria cuales burros. Pero se olvidan de una cosa y es que echa la ley, echa la trampa. Por mucho que suban el precio de los teatros, baje la calidad de enseñanza, privaticen hospitales, colegios y demás no se pueden frenar las ganas de aprender y de enseñar que mucha gente tiene. Así que menos cancelar Salvados y más cancelar programas como realities, programas del corazón y demás, que esos ¡SI! que son molestos.

Desde aquí quiero mandar todo mi apoyo a Jordi Évole y a su programa. Quiero confiar que seguirá en las noches de los domingos en la Sexta abriéndonos los ojos sobre la sociedad en la que vivimos. ¡Larga vida a Salvados!